25 junio 2024

Residencia en Los Ángeles: Una Sinfonía Estética de Épocas y Estilos

La residencia en Los Ángeles de Oliver Furth y Sean Yashar es un espectáculo magistral de eclecticismo

Sumergirse en la casa en Los Ángeles del diseñador Oliver M. Furth y el fundador de The Culture Creative, Sean Yashar, es adentrarse en un universo de momentos sensacionales y estilos eclécticos. La riqueza de la elección se manifiesta en cada rincón, desde la silla Philippe Starck de 1985, casualmente situada bajo la luminaria de Noguchi en el dormitorio principal, hasta la butaca del siglo XVIII elegantemente tapizada con el mismo lino de Sister Parish que adorna las paredes y el sofá de una de las salas. En esta clásica construcción californiana de los años cincuenta, la pareja, ávidos coleccionistas, ha logrado amalgamar una sorprendente diversidad de objetos y materiales, dando vida a genealogías estéticas hermosas y, en algunos casos, sorprendentes.

«Integramos elementos que trajimos a la relación, aquellos que hemos adquirido juntos y elementos específicamente encargados para este proyecto», comenta Yashar. Sin embargo, enfatiza Furth, «No queríamos un museo de artes decorativas. Siempre nos enfocamos en la habitabilidad». Esta sinfonía ecléctica de estilos y épocas encuentra su expresión más deslumbrante en el salón, donde conviven una mesa de centro japonesa lacada del siglo XIX, un sofá midcentury de Edward Wormley y una silla de Joel Stearns de 1990, complementados por obras de arte contemporáneo. Según Yashar, Furth actúa como un director de orquesta, ensambla piezas impresionantes y talentos emergentes para crear una sinfonía conceptualmente convincente y visualmente deslumbrante. «Cambiamos cosas todo el tiempo. Es un juego constante, generamos nuevas historias e hilos narrativos. Así es como nos divertimos», añade.

En la cocina, la pareja experimenta con la materialidad al yuxtaponer armarios de laminado patchwork con paneles cálidos de nogal y encimeras de piedra gris tipo terrazo. «Parece un retroceso a los años cincuenta, pero también habla del diseño posmoderno de los ochenta», explica el creativo. Entre la cocina y el salón, una galería informal exhibe la extensa colección de cerámica de la pareja, mientras taburetes de madera del decorador Michael Taylor rodean una mesa Gazelle de Dan Johnson, creando, según Furth, un auténtico momento californiano.

El comedor, otro triunfo de su maestría, fusiona elementos dispares en una armonía visual impactante. La mesa espejada de los setenta se combina con sillas estilo Luis XVI de Jansen de los sesenta y un aparador de Ettore Sottsass, todo rodeado por paredes de corcho esmaltado y la antigua alfombra persa Serapi, que rinde homenaje a la herencia de Yashar. «Trabajamos con la arquitectura que teníamos y desafiamos a nuestros artistas y diseñadores favoritos a exigirse a sí mismos y a su trabajo. Les dijimos: ‘Lo queremos más grande, más audaz, más complejo'», comenta Yashar. La respuesta no solo fue aceptar el desafío, sino superarlo con distinción. La residencia de Furth y Yashar no solo es un testimonio de su exquisita colección, sino también de su habilidad para transformar un espacio en una obra maestra viva y en constante evolución.